Revisión de tu cartera indexada: qué hacer antes de cerrar el verano
Rebalanceo, aportaciones y control de costes. Una guía práctica para revisar tu cartera de fondos índice sin caer en el exceso de operativa.
Revisar no es tocar
Revisar la cartera una o dos veces al año es sano. Cambiarla cada vez que el mercado se mueve es la forma más rápida de destruir rentabilidad.
Los tres puntos del chequeo
1. Desviación respecto al objetivo
Si tu cartera objetivo es 70% renta variable y 30% renta fija, y hoy estás en 78/22, tienes una desviación de 8 puntos. La regla habitual es rebalancear cuando la desviación supera los 5 puntos.
2. Costes totales
Suma el TER de los fondos más la comisión de la plataforma. Una cartera indexada bien montada debería quedar por debajo del 0,45% anual todo incluido.
3. Aportaciones automáticas
Comprueba que tu aportación periódica sigue activa y ajustada a tu capacidad de ahorro actual. Es el factor que más influye en el resultado final, muy por encima de la selección de fondos.
Rebalanceo eficiente
Siempre que puedas, rebalancea con las nuevas aportaciones en lugar de vendiendo: evitas tributar por las plusvalías y reduces costes.
La mejor cartera no es la más rentable sobre el papel, sino la que eres capaz de mantener cuando el mercado cae un 25%.