El oro alcanza nuevos máximos: ¿ha empezado la fuga de divisas tradicionales?
El oro supera los 3.500 dólares por onza y el euro se fortalece. Analizamos qué significa para el ahorrador español y si es tarde para entrar.
Un verano dorado
El oro ha cerrado esta semana por encima de los 3.500 dólares la onza, arrastrado por una combinación de dudas sobre la deuda pública estadounidense, recortes de tipos anticipados y compras oficiales de bancos centrales emergentes.
¿Por qué sube ahora?
- Debilidad relativa del dólar: el mercado descuenta un ciclo de bajadas de la Fed que empezaría en septiembre.
- Compras de bancos centrales: China, Polonia y Turquía siguen acumulando oro físico para reducir su dependencia del dólar.
- Incertidumbre fiscal: el aumento del déficit en EE. UU. alimenta la demanda de activos refugio.
Qué significa para el ahorrador español
- Oro físico (monedas, lingotes): se encarece, pero sigue siendo refugio ante la inflación y la devaluación.
- ETF de oro en euros: una opción más líquida y sin costes de custodia, aunque tributa como acción.
- Mineras de oro: ofrecen apalancamiento al precio del metal, pero con más volatilidad.
¿Es tarde para comprar?
No hay que intentar cronometrar el mercado. Si el oro encaja en tu asignación de activos (normalmente entre el 5% y el 10%), entra poco a poco y no con una compra única. Si ya lo tienes, no te dejes llevar por la euforia y mantén la proporción original.
El oro no paga intereses ni dividendos, pero cumple su función: preservar poder adquisitivo cuando los activos de renta fija pierden valor real.